11 de mayo de 2003
Los grados de separación con mi orden moral ya están concluidos casi todos. Evitar la personalización de mis motivaciones narrativas, de expresión, y todas aquellas razones lucidas que me embaucan, comienzan a quedarse sin aire en esta caja de resonancia. Los ensayos de espiritualidad ya son meras cabalas. Mi reflejo en el espejo social aun no esta tan deformado como el del callejón del gato, y, aunque últimamente vuelo tan raso como para humillarme delante de mis bufonadas situaciones, yo, “juvenil carácter”, comienzo a plantearme plegar las alas. Pero mira que bonito es mirar al cielo sentando en una piedra erosionada por la necedad del desamor.
12 de mayo de 2003
Creo que esto lo dice todo o muchas cosas que ahora barruntan por salir…
No voy a quedarme de brazos cruzados ante mi contraluz y voy a desdibujar mi forma, mi contenido y la parte de razón que ya no me corresponde. La brisa temprana, es invocada por el ocaso. El crepúsculo no acaba de llegar. Y ahora, me aterra la noche y solo es la luna, quien me da algún tipo de consuelo. El mar al que doy la espalda susurra mi nombre. Voz de mujer que resuena en mi memoria y que arrulla mis pensamientos. La impotencia de ignorar mi lenguaje.
14 de mayo de 2003
He vuelto de otra ciudad con mar, pero del norte. Al retroceder sobre esta silla, me quedo con la duda de que ella me siga amando, y si así fuese, tranquilo, no pasa nada. Como dicen los que no dicen nada: la vida continua, el mar esta lleno de peces o vistéeme despacio que tengo prisa… que mas da, si no puedo tenerla a mi lado, y si las yemas de mis dedos cada vez pesan menos. Sí, la quiero, ¿y que?, ¿no puedo dejar que mi corazón sea un órgano que bombea sangre por si mismo…? Ahora hay tiempo, mañana…memoria, quizás….
15 de mayo de 2003
Acabo de despertarme de una clase de pesadilla. Estamos los tres: ella, yo, y ese hombre que frustra en estos momentos mi paciencia. Tenía la cara y el rostro de unos de esos retales que mi subconsciente creativo selecciono la reciente noche intranquila. Desordeno mi memoria para encontrar una solución a esa espectral presencia que ella ha seleccionado para acompañarse un poco más en su soledad. Pongo patas arriba mi lógica difusa y mi pensamiento para aliviarme del peso y del dolor de ser un suplente, sin embargo, continuo preñándome de abismos insondables y de un olor extranjero que no se apaga ni fumándome mil cigarros.
“El amor no es una propiedad”, frase unánime y recientemente celebraba por la boca de un amigo, para que no me fustigue más. Erró, en su sentencia pero no en su significado al que se están sucediendo ahora estas divagaciones de sutil pájaro furtivo y malherido. Estas conclusiones consiguen despreciarme un poco mas como ser racional, como ser analítico que desperdicia, ahora, gran parte de su cordura en platicar las cabalas de una ausencia y de la rutilante libertad de un amor que me obsesiona como nunca, que no puedo desplazar a un lugar sombrío de mi memoria , y que, predeciblemente, se trasforma en el amor hacia una mujer que adoro, por la que sufro y por la que lucho al ser conocedor de que sus sensaciones recuperadas de independencia y misterioso azar. Sensaciones y experiencias que pueden separarla de alguna manera de mí para siempre y de esta forma, perder para siempre el sur.
No te preocupes más, ya no depende de ti, párate anda, convéncete que tu destino inmediato esta en sus manos, en su órgano de fuego, en su memoria, en sus presencias y, en definitiva, en una forma de sentir y pensar que, sintiéndolo mucho, antes creías que conocías pero ahora ignoras por completo. Es por ello, por esta incertidumbre, que no te golpees mas la cabeza con aquellos probables estigmas del ayer y con estas legañas recién legadas por la ceguera de tu sueño, deja por una vez que:
El tiempo fluya al mismo ritmo con el que el amor de una mujer por la que lloras y maldices ahora, se desenamorada y vuelve a esperar la investigación y el descubrimiento de otra misteriosa pasión,
Espera con la virtud de un hombre que describe otros nuevos amaneceres y tardes pacientes esperando a que la noche tirite otra luna llena,
Piensa a la velocidad con la que las raíces de un árbol vuelven a aferrarse a la tierra y con el tiempo que tardar sus hojas en alcanzar la luz,
Respira tan hondo tus defectos para que en el futuro, todo este amor que ahora apresa tus sienes no se repita tanto: que duele de verdad, joder…Y sobre todo; Vive a la altura de la pasión del tiempo que se te ha concedido.
Esto es lo que he intentado decir todo el rato, espero que hable mejor por mí
16 de mayo de 2003
Espero de veras que esta sea una historia con final feliz. Amigos, reconocer la belleza allí donde os lleve el corazón y no renunciéis nunca a la lucha por su conquista, ya que, solo tenemos un tiempo para ser hombres, otro para perpetuar a nuestro niño y un último instante para creer en ella, en el sueño eterno, la mujer.
18 de mayo de 2003
El amor que se nos arranca de cuajo de los ojos, la piel que péndula en el tendal de la vecina, la distancia que provocan mis imagines retenidas, la tristeza de no mirar hacia atrás para reconocer otros errores que salieron de mi boca y que luego fueron justificados con los defectos de mi nombre. Ser un romántico no pertenece a esta época, creo, que pensarme romántico si, pero eso, ya no tiene sentido en un mundo tan frágil como el mío. Me reprocho nociones de crueldad, vástagos pensamientos de hombre inconsecuente con su herencia moral, me fustigo de tan solo adivinar que mi intuición no es tan valida en tiempos de paz, y que la guerra, ya no testifica mis lazos de sangre, es la ausencia de un amor lo que de repente me desoló como amante, amigo y compañero. Aun así, los días no van a plegarse detrás de mi cuerpo….
Pasa la pagina del desencanto.
Dolor simulado de alma carente de recuerdos momentáneos.
Describiendo la escritura de una humillante melancolía extranjera.
Amores que cicatrizan al sol cansado.
Raras ocasiones para dejar de contar latidos de sonido furtivo.
Valor de unos tantos decididos, cobardía de otros pocos mal aventurados.
Victimas que no tienen nada roto.
Curaciones poco milagrosas en el país de los tuertos.
Veneno que fluye por mis venas, que obstruye mi respiración y que una vez más sella mis labios de mamífero inconformista.
Incoherencia entre las partes, porque las partes han vomitado el canon.
Prepotencia incontrolada por la sensibilidad de un animalito.
Mujeres que ya no desean lamer tus heridas, amigo tuyo.
Tiempo. Tiempo. Tiempo que ya no me pertenece porque el ayer es el mañana y los días que me restan son la suma de unos recuerdos heridos por la ausencia de una mirada de inocencia.
Creado a partir de un sueño perdido por la impaciencia, los vuelos son cada vez mas rasos y la parte de culpa que me corresponde por ser hombre solo puede comprenderla y sopórtala la mujer que ya no duerme a mi lado.
Acaba con la soledad que te aprieta con fuerza contra su pecho enrojecido.
Finaliza cicatrizando de nuevo estigmas, ya que, solo hay una oportunidad para reconocer que la tierra que soporta el peso de tu cuerpo es un desierto de pasiones renacidas del haber pensado en un sueño que no tiene ni rostro ni nombre.
Adiós, luna de mayo, adiós, brisa lejana de mi juventud rememorada, adiós, silencio enamorado de mi cruel destino y bienvenida, época de cenizas….
….Resurge ave fénix, y…. “vuela raso, bien bajo”
19 de mayo de 2003
Estas son palabras de dolor. La dificultad de dejar un amor con una sonrisa entre mis labios, y entre los suyos también, es negada por tiempos más difíciles que los de la agonía, el abandono y la ignorancia.
Pagaré mis deudas con esta familia, con esta tierra y viajaré con mi mente y mi cuerpo a lugares en los que nunca haya estado y en los que volveré a revisitar en busca de mi persona, de mi espíritu.
No comprendo porque se me niegan mis últimas palabras, mi ultimo deseo de ser mas humano que los desheredados y sobre todo, la oportunidad, quizás la que me permita seguir avanzando como niño y no como un absurdo hombre despertado a una madurez prestada por otros hombres y rescatada del polvo y de las ruinas de un pasado que definitivamente esta muerto, sepultado y convirtiéndose en estos momentos en un recurso que les lleva a el camino lógico para expresar una ideas impuestas sobre mi memoria y que desvían mi reciente futuro. ¿Es que no se dan cuenta de que necesito verte, que necesito despedirme del crepúsculo del mar delante del cual hicimos tantas veces la paz y luego el amor, donde nos dimos una nueva oportunidad, donde nos besamos por primera vez y que ahora añoro y espero ver de nuevo para regresar curado a esta tierra que ofende mi presente? Lo siento, mi vida ya no nos pertenece…
25 de mayo de 2003
Con la noción de inevitar mi condición terrestre, con el tiempo de la tempestad y la lucha indiscreta de mis pasiones, así se construye mi destino actual.
Los miedos a los que mis semejantes se aproximan en sus cavernas no son mis temores de hoy ni los desiertos del mañana.
Cambia los pasos con los que se borran tus huellas en el desierto.
Mira al sol sin parpadear y quédate ciego si es necesario.
Emerge de los abismos de la cordura y crece con la dignidad y la gravedad de los riesgos que supone obedecer a tu espíritu.
No seas un fragmento incompletamente tachado.
Despega de la desidia, bella ave de vuelos rasantes en el mar de la confusión y de la duda; sabes bien que no puedes ni tienes que concluir.
Habla con el movimiento de tus pestañas, con los ojos cerrados, con el silencio de las yemas de tus dedos y, sobre todo, con la sangre que brota de la humildad de ser honesto y no parecer sincero.
Niégate tantas veces como suenen las manecillas de ese reloj que te reglaron en el aniversario de tu nacimiento y mientras tanto, encuentra la necedad de tus actos antes de comenzar a coser con hilos de paja tus heridas aberrantes.
Cicatriza estigmas, naufraga en la pecera de tu ignorancia, esculpe el tiempo que te queda cerca de las ruinas de tu piel imperfecta y después de escupir sobre la gris maraña de tu memoria y sus recuerdos: Obsérvate a través del espejo roto de tu conciencia prestada. Remonta así el camino hacia la cima profunda de tus defectos y virtudes y reconoce por una vez, por una sola vez, que eres humano, excesivamente humano.
31 de mayo de 2003
¿Sabes? Esto es así. Puedo no parar de escribir continuando este acierto. También puedo releer y mantener de nuevo que no es apropiado divagar ni ser tan voluble con mis emociones. Esos impulsos en los que confió desde que supe que eran tus impulsos. Entonces date el tiempo de la calma que yo te daré el de la constancia, la sonrisa, la pasión, y como no, el amor.
He vuelto de nuevo. El día menos duro de lo previsto. La fortuna la olfateo con el don de un sabueso resfriado. Tormenta real en el cielo negro. Frases monosílabas para un pensamiento salvado por el “horror vacui”. Destino: sensación de esperanza en un defecto orgánico impersonal…. Mi corazón.
Voy a escribir un arco iris que adivino de manera natural una virtud extraordinaria para hacer sonreír a las “personas” y que así exploten sus bastas muecas contra mi cómica cara de hombre-pez. Ahí va eso, maestro…
…mañana quizás, creo que es algo para empezarlo y acabarlo en el momento y mi momento ahora esta con un buen libro y una blandita cama. Que descanses Poseidón desterrado…
1 de junio de 2003
Y resurgido de las cenizas el ave irracional anego los cielos de una nueva razón para habitar la tierra en las estaciones de la incoherencia.
2 de junio de 2003
NO. Definitivamente: No. Sinceramente, si piensan que “es basura”, que mi obra lo es… que se queden con sus cabezas cuadradas y peladas de ideas y que nos dejen hablar a los que tenemos que hablar. Hoy han despertado una ira pueril dentro de mi erosionada sensibilidad, el matiz, es que ahora tengo el criterio a la altura de mi capacidad creativa. Que digan lo que quieran ya, mis oídos aun no han entrado en la sordera de los egocentrismos necios que copan la pirámide del “mercado de las radiantes sonrisas deslucidas”. Dejemos que este espacio desvirtuado por la ignorancia vuelva a su cauce y que el resto del día siga siendo igual de calido dentro de mis cavernas.
Acabo de tener la presencia salvadora y el fértil dialogo de una buena amiga. Todo regresa al punto lucido donde reposan mis pasiones reencontradas. Mi momento esta llegando….
4 de junio de 2003
En raras ocasiones encuentras un estado orgánico y femenino similar a mis inquietudes triviales, creativas y pasionales. Esta tarde ha sucedido, y la he dejado entrar en mis galerías porque la mujer que amo en estos momentos, y que poco a poco estoy empezando a descarnar fuera de mi paciente obsesión de reencontrarla, ya no hace acto alguno por reconocer este esfuerzo ni esta pasión desmejorada con sus silencios. De hecho, comienzo a presentir una visión defectuosa de su egoísta e “inmadura” forma de comportarse. ¿Acaso estará cayendo en el error que yo cometí, el que comprendía su infinita presencia? ¿Será que lo que quiere decir con su tormenta de ideas y dudas, son realmente unas palabras huecas de ser pero de un estar atormentado por su propia ausencia? Ahora no tengo respuestas, pero el significado que se esta dejando desprender poco a poco de este triste abandono, va a redactar inconscientemente un mutismo añadido a mis fronteras y, más, a las suyas…
5 de junio de 2003
Leídos los informes del día, mi confirmación precedente comienza lentamente a petrificarse en mi memoria. Espero que esto no sea lo cierto, espero que valga de algo esa pequeña duda que hace ahora de bote salvavidas en este naufragio emocional, espero, espero de verdad que este hombre desahuciado y esa frialdad femenina y ese trato inmerecido sobre mis pupilas no sea tan honesto y provocado como empiezo a intuir que lo es.
Pensando en aquellos arcos de color. El pequeñito infante jugaba a cazar polillas en forma de mariposas detrás del televisor de sus mayores. Mientras su padre intentaba sintonizarlo y arreglar casi al mismo tiempo el raro y moderno mecanismo del gran reloj, el ignorado crió era bastamente observado por la mirada de la que siempre deseo ser su abuela. El padre perjuraba contra el trasto metálico y el niño descoronado del vuelo raso del insecto contra los límites del fondo del televisor y el fondo del armario donde se ubicaba, comenzó a imitar los movimientos por toda la habitación. Los mayores atentos a los grandes esfuerzos autodidactas del padre y a los saltos rasantes del pequeño, no reprochaban ninguno de los dos comportamientos. Entonces es cuando el niño se tropieza contra el reloj, que cae sobre la cabeza del padre, y que a su vez rompe en dos el mando distancia del televisor al ponerlo como escudo contra la caja de tiempo. Liberada la polilla con el ruido, se esconde detrás de las manecillas. El niño la mira. El padre la mira. La abuela y los mayores los miran y se miran. La mano madura y paternal se estampa queriendo contra el circulo del reloj, atravesando el cristal y haciéndolo añicos. El padre se parte de la risa, los mayores se tapan las caras con sus manos izquierdas, y el niño, este niño que lo ha empezado todo, saca la mano quebrada de su padre con mucho cuidado del interior del gran reloj, la quita los cristales con cariño y despega la polilla hecha mariposa de rojo color de la esplendida palma de su origen. El padre, orgulloso, le cede su pañuelo de tela. El niño, despreocupado, guarda el insecto inmortalizado en el interior del blanco pañuelo y se lo da sonriendo a la abuela, para que ella, no olvide aun, que por poco tiempo que la quede y por mucho camino que haya recorrido, en cualquier instante y dudoso momento que permanezca despierta, una vida, por pequeña que sea puede trasformarse en otra siendo aplastada por la mano de uno de sus hijos, por un aprendiz de la electrónica casera.
7 de junio de 2003
¿Que puedo decir hoy que no pueda olerse desde tantos metros de distancia?
8 de junio de 2003
Esfuerzos colectivos para escapara un poquito mas de la primera persona, la tercera es la que se muere por hablar, pero, como todos los que no estamos, sabemos que la segunda es la que añora ser escuchada. Poco a poco los días pasan, por la acera el agua de lluvia se resbala buscando la salida de la alcantarilla más cercana. Las historias cotidianas son menos habladas por los lectores de pequeñas carteras pero grandes expectativas. Los intentos por permanecer aquí, en la liquida sugerencia de los justos, son por una vez menos, un tanto apreciados por la inmensa minoría y, yo, alma de sal, digo todo esto con una idea prestada pero con una voz en la que me sigo reconociendo por las mañanas pero que me despista las tardes que se van haciendo noches de soledad y entereza.
9 de junio de 2003
Hoy no tengo nada que objetar excepto que anoche escuche sus palabras, mis palabras, y comprendí un poquito más, que si pierdo a esta mujer, pasaran varios turnos hasta que vuelva a sonreír con toda mi pasión. Sin embargo, es sabido que nadie se ha muerto de amor pero si ha habido victimas por causas de corazones enfermizos que mi razón desconoce. Solo deseo que no este yo también enfermo o que comience a reconocerlo y ha estarlo en breve